venta corta contra la caja

¿Qué es una venta corta contra la caja?

Una venta en corto contra la caja es el acto de vender en corto valores que ya posee, pero sin cerrar la posición larga existente. Esto da como resultado una posición neutral donde todas las ganancias en una acción son iguales a las pérdidas y netas a cero. El propósito es evitar realizar ganancias de capital de una venta para cerrar, por lo que los reguladores lo han restringido en la práctica.

Por ejemplo, si posee 100 acciones de ABC y le dice a su corredor que venda al descubierto 100 acciones de ABC, realizó una venta al descubierto contra la caja, con la posición larga en una cuenta y la posición corta en otra.

Conclusiones clave

  • Una «venta en corto contra la caja» es una estrategia utilizada por los inversores para minimizar o evitar sus obligaciones fiscales sobre las ganancias de capital colocando en corto las acciones que ya poseen.
  • En lugar de vender para cerrar una posición larga, un inversor largo vendería al descubierto el equivalente de la posición larga en una cuenta separada, creando una posición neutral.
  • Si bien fue popular en el pasado, la venta en corto contra la caja se ha convertido cada vez más en una práctica restringida después de la represión de la SEC y FINRA.

Comprensión de la venta corta contra la caja

Una venta corta contra caja, también conocida como «venta corta contra caja», es una técnica de minimización o evasión de impuestos utilizada por los comerciantes cuando en realidad no quieren cerrar su posición larga en una acción. Al vender al descubierto en una cuenta diferente y mantener la posición larga, no se obtienen ganancias de capital y cualquier nueva ganancia producida por una cuenta será igualmente compensada por pérdidas en la otra.

La estrategia también es utilizada por inversores que creen que una acción de su propiedad debe sufrir una caída de precio, pero no desean venderla porque creen que la caída es temporal y que la acción se recuperará rápidamente.

Restricciones y elusión fiscal

Antes de 1997, la principal razón para hacer cortos contra la caja era retrasar un hecho imponible. De acuerdo con las leyes fiscales que precedieron a ese año, poseer posiciones tanto largas como cortas en una acción significaba que cualquier ganancia en papel de la posición larga se eliminaría temporalmente debido a la compensación de la posición corta. El efecto neto de ambas posiciones fue cero, lo que significa que no hubo que pagar impuestos.

La Ley de Alivio del Contribuyente de 1997 (TRA97) ya no permitía las ventas en descubierto contra la caja como una práctica válida de aplazamiento de impuestos. Bajo TRA97, las ganancias o pérdidas de capital incurridas por ventas en corto contra la caja no se difieren. La implicación fiscal es que los impuestos sobre las ganancias de capital relacionados se adeudarán en el año en curso.

La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA) regulan aún más cuándo los vendedores pueden vender en descubierto. Por ejemplo, en febrero de 2010, la SEC adoptó la regla alternativa de aumento, que restringe las ventas en corto cuando una acción cae más del 10% en un día. En esa situación, quienes participan en una venta corta (incluso si las acciones ya son de su propiedad) generalmente deben abrir una cuenta de margen.

Una estrategia alternativa viable es comprar una opción de venta, lo que da a los inversores el derecho, pero no la obligación, de vender las acciones. La compra de una opción de venta tiene un costo por acción asociado, que es comparable a una transacción de venta corta. Sin embargo, como todas las estrategias que utilizan opciones, las opciones de venta están sujetas a los efectos del deterioro del tiempo. Esto representa un costo que debe administrarse para que las estrategias de opciones funcionen de manera efectiva.

Ejemplo de cortocircuito contra la caja

Como ejemplo, supongamos que tiene una gran ganancia en papel sobre las acciones de ABC en su cuenta principal de corretaje, que no es una cuenta de margen. Crees que ABC ha llegado a su punto máximo y quieres vender. Sin embargo, habrá un impuesto sobre la plusvalía. Quizás el próximo año espere ganar mucho menos dinero, colocándolo en un nivel inferior. Es más beneficioso tomar la ganancia una vez que ingresa a una categoría impositiva más baja.

Para asegurar sus ganancias este año, corto las acciones de ABC en su cuenta de margen. Como es habitual, pide prestadas acciones a un corredor con la apuesta de que el precio de las acciones de ABC aumentará. Cuando su apuesta se hace realidad, devuelve las acciones que ya poseía antes del corto al corredor, evitando así el hecho imponible.