¿En qué se diferencian los fondos ESG, SRI y de impacto?

Un número creciente de inversionistas exigen opciones de inversión de sus asesores que hagan más que brindarles solo una tasa de rendimiento. Los inversores más jóvenes, en particular, están buscando opciones que no solo ayuden a que sus activos crezcan, sino que también beneficien a la sociedad en general en algún aspecto.

Una encuesta reciente de inversores realizada por TIAA reveló que el 58% de los encuestados ya posee alguna forma de inversión socialmente responsable (SRI). Además, los inversores encuestados creían firmemente que los asesores financieros deberían conocer los SRI; el 79 % afirmó que serían «más leales» a un asesor financiero que les ayudara a realizar inversiones de impacto positivo. Hay varias categorías diferentes de inversiones que hacen esto, y los asesores e inversores deben poder reconocer sus diferencias para asignar los fondos de manera adecuada.

El Departamento de Trabajo de EE. UU. publicó una nueva regulación a fines de octubre de 2020 que puede limitar o eliminar la inversión socialmente responsable en los planes de jubilación. Si bien la regla se revisó para eliminar las referencias explícitas a los factores ambientales, sociales y de gobierno (ESG), exige que los fiduciarios de los planes de jubilación elijan estrategias de inversión basadas completamente en cómo esas estrategias afectan el desempeño financiero. Esta sentencia puede tener un impacto significativo en los fondos e inversiones clasificados como ESG e inversión socialmente responsable.

Por orden ejecutiva, la regulación fue derogada hasta una nueva revisión unos meses después, en enero de 2021.

Similitudes y diferencias

Las inversiones que caen en la amplia categoría de ofertas que brindan más que una mera tasa de rendimiento pueden clasificarse de acuerdo con el énfasis que se pone en el desempeño financiero de la inversión. Patrick Drum, gerente de cartera de Saturna Capital, ha liderado un esfuerzo de su firma para ayudar a los asesores a comprender estas inversiones. Ha creado un espectro de inversiones socialmente dimensionadas llamado Sustainability Smile que categoriza estas ofertas de la manera que se acaba de describir. En un extremo del espectro se encuentran las inversiones puramente tradicionales que se compran únicamente por su potencial de ganancias, independientemente de su impacto en la sociedad en general.

La siguiente categoría es la inversión integrada, que tiene en cuenta el impacto ambiental, social y de gobernanza (ESG), pero aún se preocupa por generar retornos de inversión. “ESG tiene que ver con el rendimiento financiero, pero tiene en cuenta un conjunto más amplio de preguntas de diligencia debida sobre cómo los hechos ambientales, sociales y de gobernanza impulsan o inhiben el rendimiento”, dijo Drum a ThinkAdvisor en una entrevista. En esta categoría, todavía se considera el rendimiento financiero, pero el objetivo final es producir resultados óptimos con el dinero que se invierte.

El siguiente paso que se aleja de un motivo de lucro puro se denomina inversión ética/de defensa. Este enfoque intenta equilibrar el motivo de la ganancia con las creencias del inversionista mediante la exclusión de ciertos segmentos, como «acciones pecaminosas» como el alcohol, el tabaco o las armas de fuego. En el informe técnico de Saturna, Drum dio un ejemplo de este tipo de inversión, citando una empresa llamada The Campaña de desinversión de carbono, que desafía y alienta a las empresas que comercian con carbono, como las compañías petroleras, a avanzar más en el ámbito de la energía renovable. El rendimiento del capital sigue siendo importante aquí, pero Drum dice que hay un «nivel de ‘retorno perdón’” en este factor presente también.

Drum etiqueta el siguiente peldaño de la escalera como inversión temática/de impacto, donde el desempeño financiero es secundario al tema o impacto social de la inversión. El principal objetivo aquí es lograr las metas de las empresas en las que invierte el cliente. El inversionista aún puede buscar generar un retorno de la inversión, pero esto está incondicionalmente subordinado al aspecto social de la inversión.

La categoría final de inversión es puramente filantrópica, donde no se piensa en la tasa de rendimiento que se obtiene, si corresponde.

La línea de fondo

El Instituto CFA encuestó a más de 700 asesores financieros y analistas de investigación que revelaron que solo alrededor de un tercio creía que la integración ESG siempre debería ocurrir, mientras que el 48% creía que la integración ESG solo debería ocurrir en función del material financiero. Y mientras que una abrumadora mayoría del 80 % creía que no debería haber ningún mandato gubernamental con respecto a la integración de ESG, el 62 % creía que debería haber un «estándar de divulgación de productos consistente a nivel mundial» para evitar el lavado verde.

Desde 2016, Morningstar Inc. asigna una calificación global a las inversiones que miden el impacto social de la inversión. Los asesores e inversores que estén interesados ​​en inversiones socialmente impactantes pueden usar esta clasificación para ayudar a determinar si una determinada opción de inversión satisface sus criterios sociales.

Deja un comentario