economía neoclásica

¿Qué es la economía neoclásica?

La economía neoclásica es una teoría amplia que se centra en la oferta y la demanda como las fuerzas impulsoras detrás de la producción, el precio y el consumo de bienes y servicios. Surgió alrededor de 1900 para competir con las teorías anteriores de la economía clásica.

Conclusiones clave

  • Los economistas clásicos asumen que el factor más importante en el precio de un producto es su costo de producción.
  • Los economistas neoclásicos argumentan que la percepción del consumidor sobre el valor de un producto es el factor determinante de su precio.
  • Llaman a la diferencia entre los costos reales de producción y el precio minorista el excedente económico.

Uno de los primeros supuestos clave de la economía neoclásica es que la utilidad para los consumidores, no el costo de producción, es el factor más importante para determinar el valor de un producto o servicio. Este enfoque se desarrolló a fines del siglo XIX con base en los libros de William Stanley Jevons, Carl Menger y Léon Walras.

Las teorías económicas neoclásicas subyacen a la economía moderna, junto con los principios de la economía keynesiana. Aunque el enfoque neoclásico es la teoría económica más enseñada, tiene sus detractores.

Comprender la economía neoclásica

El término economía neoclásica fue acuñado en 1900.Los economistas neoclásicos creen que la primera preocupación de un consumidor es maximizar la satisfacción personal. Por lo tanto, toman decisiones de compra basadas en sus evaluaciones de la utilidad de un producto o servicio. Esta teoría coincide con la teoría del comportamiento racional, que establece que las personas actúan racionalmente al tomar decisiones económicas.

Además, la economía neoclásica estipula que un producto o servicio a menudo tiene un valor por encima y más allá de sus costos de producción. Mientras que la teoría económica clásica asume que el valor de un producto se deriva del costo de los materiales más el costo de la mano de obra, los economistas neoclásicos dicen que las percepciones del consumidor sobre el valor de un producto afectan su precio y demanda.

Finalmente, esta teoría económica establece que la competencia conduce a una asignación eficiente de recursos dentro de una economía. Las fuerzas de la oferta y la demanda crean el equilibrio del mercado.

A diferencia de la economía keynesiana, la escuela neoclásica afirma que el ahorro determina la inversión. Concluye que el equilibrio en el mercado y el crecimiento con pleno empleo deberían ser las principales prioridades económicas del gobierno.

El caso contra la economía neoclásica

Sus críticos creen que el enfoque neoclásico no puede describir con precisión las economías reales. Sostienen que la suposición de que los consumidores se comportan racionalmente al hacer elecciones ignora la vulnerabilidad de la naturaleza humana a las respuestas emocionales.

Los economistas neoclásicos sostienen que las fuerzas de la oferta y la demanda conducen a una asignación eficiente de los recursos.

Algunos críticos también culpan a la economía neoclásica de las desigualdades en la deuda global y las relaciones comerciales porque la teoría sostiene que los derechos laborales y las condiciones de vida inevitablemente mejorarán como resultado del crecimiento económico.

¿Una crisis neoclásica?

Los seguidores de la economía neoclásica creen que no existe un límite superior para las ganancias que pueden obtener los capitalistas inteligentes, ya que el valor de un producto está determinado por la percepción del consumidor. Esta diferencia entre los costos reales del producto y el precio al que se vende se denomina excedente económico.

Sin embargo, se podría decir que este tipo de pensamiento condujo a la crisis financiera de 2008. En el período previo a esa crisis, los economistas modernos creían que los instrumentos financieros sintéticos no tenían precios máximos porque los inversores en ellos percibían que el mercado inmobiliario tenía un potencial de crecimiento ilimitado. Tanto los economistas como los inversores estaban equivocados y el mercado de esos instrumentos financieros colapsó.

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