¿Cuándo es más útil la contabilidad de acumulación (o devengo) que la contabilidad de caja?

El método de contabilidad de acumulación (o devengo) describe la práctica comercial de registrar los ingresos y gastos durante el tiempo exacto en el que se venden los bienes o se prestan los servicios, independientemente de si el efectivo cambia de manos o no. La contabilidad de acumulación (o devengo) es la alternativa al método de contabilidad de caja, donde las empresas solo registran los ingresos y gastos durante las ocasiones en que se recibe o se paga efectivo. En términos generales, la contabilidad de acumulación (o devengo) se utiliza cuando una empresa busca claridad en sus métricas de desempeño durante un período de tiempo específico al proporcionar una instantánea más precisa de sus actividades fiscales.

Ejemplos prácticos de contabilidad de acumulación (o devengo)

La contabilidad de acumulación (o devengo) puede ocurrir si una empresa registra sus ingresos en su estado de resultados que cubre el período de tiempo en el que se proporcionan los bienes o servicios, donde una empresa factura a sus clientes en términos de crédito, pero no se les paga hasta más tarde. Del mismo modo, si la propia empresa compra materiales u otros suministros a crédito, registra esos gastos en su estado de resultados durante ese tiempo, incluso si paga el saldo adeudado en alguna fecha futura. Las prácticas de contabilidad de acumulación reflejan con mayor precisión los ingresos y gastos durante un período de tiempo determinado, lo que finalmente permite a las empresas lograr análisis más precisos de los márgenes brutos, operativos y de ganancias.

Contabilidad de caja

Bajo el método de contabilidad de caja, donde los ingresos y gastos solo se registran cuando se recibe o paga efectivo, las empresas pueden obtener instantáneas más precisas de sus flujos de caja. En pocas palabras: si una empresa factura a sus clientes en términos de crédito, espera hasta que esa deuda se pague oficialmente antes de registrar estos ingresos en su balance. Por ejemplo, si una tienda de muebles vende a un cliente un sofá de cuero a crédito en febrero, pero no recibe el pago hasta abril, los ingresos por esta venta no se registran hasta abril. Este método permite a las empresas con problemas de liquidez saber con precisión la cantidad de efectivo que tienen a mano, para evitar una extensión excesiva y permitir una presupuestación más astuta.

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