cláusula de abandono

¿Qué es una cláusula de abandono?

Una cláusula de abandono en un contrato de seguro de propiedad, bajo ciertas circunstancias, permite al dueño de la propiedad abandonar la propiedad perdida o dañada y aún reclamar el monto total del acuerdo.

Si la propiedad del asegurado no se puede recuperar, o el costo de recuperarlo o repararlo es mayor que su valor total, se puede abandonar y el asegurado tiene derecho a un monto total de liquidación.

Conclusiones clave

  • Una cláusula de abandono en un contrato de seguro de propiedad, bajo ciertas circunstancias, permite a los propietarios abandonar la propiedad perdida o dañada y aún reclamar un acuerdo completo.
  • Si la propiedad del asegurado no se puede recuperar, o los costos de recuperación o reparación superan su valor total, se puede abandonar y el asegurado tiene derecho a una liquidación total.
  • La cláusula de abandono generalmente entra en juego con los seguros de propiedad marítima, como botes o embarcaciones.
  • Para cumplir con la definición legal de abandono, un propietario debe tomar una acción clara y decisiva que indique que ya no quiere su propiedad.
  • La inacción no es suficiente para demostrar que el propietario ha abandonado la propiedad, incluso si la falta de uso se ha perpetuado durante años.

Comprensión de las cláusulas de abandono

La cláusula de abandono generalmente entra en juego con los seguros de propiedad marítima, como botes o embarcaciones.

Si el barco de un propietario se hunde o se pierde en el mar, la cláusula de abandono le otorga al propietario el derecho de esencialmente «renunciar» a encontrar o recuperar su propiedad y, posteriormente, cobrar una liquidación total del seguro del asegurador.

La definición legal de abandono

Un propietario debe tomar una acción clara y decisiva que indique que ya no quiere su propiedad. Cualquier acto es suficiente siempre que la propiedad quede libre y abierta a cualquiera que se acerque a reclamarla.

La inacción, es decir, no hacer algo con la propiedad o no usarla, no es suficiente para demostrar que el propietario ha renunciado a los derechos sobre la propiedad, incluso si dicha falta de uso se ha perpetuado durante años.

Por ejemplo, el hecho de que un agricultor no cultive su tierra o el propietario de una cantera no extraiga piedras de su cantera no cumple con el estándar de abandono legal.

La intención de una persona de abandonar la propiedad puede establecerse mediante su lenguaje expreso a tal efecto, o puede estar implícita en las circunstancias que rodean el trato que dio el propietario a la propiedad, como dejarla sin vigilancia en un lugar de fácil acceso al público. El paso del tiempo, aunque no es un elemento de abandono, puede ilustrar la intención de una persona de abandonar su propiedad.

Se pueden abandonar varios tipos de propiedad, como artículos personales y domésticos; pero también pueden abandonarse los contratos, los derechos de autor, las invenciones y las patentes. Ciertos derechos e intereses sobre bienes inmuebles, como servidumbres y arrendamientos, también pueden abandonarse.

Por ejemplo, considere el propietario de una granja que le da a un compañero agricultor una servidumbre para usar un camino en su propiedad para que las ovejas puedan llegar a un abrevadero. El pastor luego vende su rebaño y se muda fuera del estado, sin intención de regresar. Esta conducta demuestra que el pastor ha abandonado la servidumbre desde que dejaron de usar el camino y nunca más pretenden volver a usarlo.